martes, 6 de julio de 2010

Siete

I
Al golpear una verdad
algo se derrumba. Siempre.
Quizás una vida
pues muchas han caído
sin hacer ruido,
respetando el silencio.

II
Dormir sería el peor castigo
después de haber recorrido tanto
en tan poco espacio.
Me he quedado sin tiempo.

III
Ya no queda dulzura
en mi actitud,
me la robo un desolado.

IV
Olvidé el olor del viento.
Odio la fragancia de las olas
cuando se impregnan de su sabor.

V
Sigo deseando caer
pero mi pecho ha formado una barrera
que me lo impide.

VI
También perdí mi última muerte.
Ahora me azota la inmortalidad.
No merezco llorar;
ese es el don de los buenos,
no me pertenece.

VII
Quiero sentir,
sentir otra vez de verdad.
Me vaciaron por dentro
mis últimos viajes,
robaron mi espíritu
mas no mi alma.
Se la obsequié a un ángel,
después de cortarle las alas.

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