sábado, 21 de agosto de 2010

Balcón. Luces. Ciudad.

I
Qué importa un trago más,
amarga miel;
dulzura cicatrizadora.
Imágenes líquidas deformadas
a través del ojo-cristal,
templadas en la razón-hielo.

 II
Maldita costumbre,
extraña y desesperante
condición de humano;
hermandad con los otros;
semejanza en lo vano;
desperdicios y remordimientos
en lo único:
en lo creativo.

III
Qué importa el humo,
intoxicador reposo;
ardor envolvente.
Reflexiones volátiles
esparcidas por el aire-realidad,
abducidas por el mundo-luz

IV
Siniestros ritos,
evocadores y sacrílegos
deseos de crecer;
junto a las emociones;
las razones; los cuerpos
enmascarados de instintos,
verdugos del intelecto:
muertes del yo.

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