viernes, 26 de noviembre de 2010

Sueños vivos



Llegan las reflexiones,
A la hora del sueño vivo.
Como nubes anunciando 
una descarga inminente, 
de frío transparente 
y luz humedecida, cayendo
Con la furia y la tempestad del otoño.

En las esquinas sucumben 
vidas adictas a la calle, 
-bajo la mirada preocupada
De un poder asustadizo,- 
que esquivan, con pena
Y desprecio, el destino sufrido
Por el abandono sin nombre.

Llegan las reflexiones,
A las que arropan los descubrimientos
Que hicimos tantas veces ayer;
Tantos instantes presentes cubiertos
De una fina hoja de aceptación, de asimilación,
De lo que procura mostrarse
Para no ser tocado, y se grita
Desde estrados improvisados, para compartir
Los fantásticos delirios.

 *
Una criatura que viste de fragilidad.

*

La verdad es un constante caminar por la vereda
Del amargo y paciente arte heredado,
Y  del aprendido con la dulzura del desprecio,
Absorbido por la propia piel, cuando nos cubre
Su manto de retórica, dispuesto a identificarnos
A cada uno, tan pequeños como somos,
Y descubrirnos, como al nacimiento del no-sentido,
Y all clímax receloso de la sinrazón.

La música a veces no llega a escucharse,
La candencia de la composición nos hunde
En su silencio, con sus susurros.

Juraríamos lealtad al destino
Si no se burlase la inocencia, de nosotros mismos.

Podríamos descender hasta el calor maternal;
Hacia su humedecido vientre; al pecho dador
De fe y arrebatador del riesgo.
Tendríamos que acercar las almas, inventarlas
Si fuera necesario, para acompasarlas
A la bondad que esconden sus manos;
Reconocernos en su rostro, cantarle con su voz,
Deshacernos del temor al roce
Con nuestra propia conciencia. Amarla y amarrarla
Al silencio de la culpa;
Contarle uno a uno los remordimientos
Que nos hacen caer y nos atraviesan,
En forma de imágenes distorsionadas
De un pasado reciente, blasfemo; y los inventos
Del devenir otorgado como moneda de cambio,
Frente al relajado transcurso de esta hora,
En la que lo más sensato que nos deja hacer el miedo,
Crecido entre confusión y ganas de rendirse,
Es buscar una colcha más gruesa para cubrirnos
Y soportar mejor los sueños vivos.

3 comentarios:

  1. ¡Qué buen poema!

    Así son esos momentos en los que somos engullidos por los pensamientos, así nos sentimos cuando caemos en el estómago de las reflexiones, al menos así también me siento yo.

    Saludos!

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  2. Gracias por decirme los fallos, lo agradezco.

    buena frase esta " Juraríamos lealtad al destino Si no se burlase la inocencia, de nosotros mismos"

    El quinto párrafo es el que más me gusta. Te he cnt también en el exprésate. Un saludo

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  3. La inocencia nos miente.
    El calor maternal
    nos esconde verdades ciertas
    en mentiras calientes.

    Cada vez más hondo,
    cada vez más certero

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