martes, 28 de diciembre de 2010

Camino Interminable


(imagen de la red)

¿Cuál es el secreto?
Pregunta, mientras se arrastra
Con saltos que apenas levantan
El polvo del camino.

No hay réplicas. Aún
No es la hora de mostrar.

Tiene que haber un truco,
Insinúa, intentando encontrar
Un desliz débil por el que aferrarse,
Y deslizarse, hasta encontrar una respuesta.

Un deseo sólo trae olvido
Si la meta se vuelve mentira.

Continúan andando,
Padre e hijo, de la mano,
Confiando poder contemplar
De nuevo el espectáculo que iluminó ayer
La tarde azul de su occidente.

¿Dónde se guardan los secretos
Y la magia que los exhibe?
Se escucha decir, sin reconocer su voz.

Piensa, recuerda y vive
Pero sus pasos apenas levantan
El polvo del suelo.

3 comentarios:

  1. Interconexiones. Te leo en un descanso en medio de la escritura de un diálogo padre-hijo.
    Para que luego digan de las casualidades...

    Muchos besos

    Elena Lechuga

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  2. en caminos interminables buscamos el lugar de los secretos y de la magia. Un beso Nalla

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  3. Elena... vaya casualidad, si... las ideas parece que si que están en el aire, sólo hay que agarrarlas. Espero leer pronto ese texto que preparas. Besos.

    Claudia.. así es. Y esperemos que nada nos haga detenernos en nuestro caminar. Besos.

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