sábado, 10 de diciembre de 2011

Alucinando


El frío: acordes que susurran en otras lenguas.
Asciendo al umbral de la duda
La metamorfosis empieza, la corriente arrulla:
La locura solo nos acerca a la genialidad.

Soy otro cuando me encuentro
Contemplando de nuevo por primera vez
Texturas de colores huidizos
Nada es triste cuando la sangre tiñe
Con su manto espeso los arroyos
Convertidos en unas lágrimas que nadie derramó
Y que solo hoy, después de mil años -o muertes-
Puedo reconocer como tales

Y todo porque me vuelvo un extraño cuando sé quién soy
Y repelo los lazos que puedan acercarse
Para asfixiarme con afecto, preguntando por qué
Ahuyento las miradas que osan posarse sobre mi
Malograda imitación de una existencia
Digna de llamarse tiempo -o carne-.

Y tú, flor de pétalos dorados
Que dejaste que tu viento turbio se acercara
A esta herida a la que llamo yo –o nadie-
Solo para descubrir que soy un desconocido
Cuando empiezo a conocerme
Una herida que nunca llegará a sanarse
Para que el ardor recuerde cuánto -y qué- hace falta
Para dejar de ser sombra y silencio
Y soportar o distraer o disimular
La única desgracia que parece digna de llamarse dolor…

Verte marchar y desaparecer
Una vez más, entre mil veces más.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Gracias a un dibujo torpe y tierno


Gracias a un dibujo torpe y tierno
Sacado de un libro para niños
Recordé su cara y su sonrisa

Y como un misterio revelado
Comprendí que todos fuimos sueños

-Y jugamos, aprendimos, lloramos, gritamos
Y quisimos alguna vez… y amamos más de una.

Incluso usted, papá-.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Jugando al asesino


Suele ser difícil acostumbrarse al calor artificial de las habitaciones de los hoteles baratos. Aunque resulta aliviador comprobar que la documentación falsa sigue funcionando para hospedarse en ellos. En estos lugares, el poco dinero ingresado resulta mucho más importante que la identidad de quien lo paga. Los perdedores como yo vivimos y hacemos vivir a estos lugares.
Si no fuera por los paseos nocturnos por las solitarias calles y los pequeños bares que se encuentran por ellas, con su cerveza barata, las estancias en pueblos pequeños rozarían lo insoportable. Lo más agradable y tranquilizador es recorrer sus plazas y parques vacíos con poca vegetación, y no cruzarse nunca con patrullas de policía. Sobre todo después de haber recibido esa llamada anónima, tan misteriosa e inquietante que rozaba lo místico. Una voz monótona y fría de mujer, casi robótica, que sin esperar mi reacción me dijo que mi cara ya aparecía en las fotografías de los delincuentes más buscados del país. Algo verdaderamente inquietante, aunque esperanzador de alguna manera. La llamada duró poco y no podrá repetirse, pues me he deshecho del teléfono móvil. Me pone nervioso estar pendiente de llamadas, mensajes, la hora… y ya estoy todo lo nervioso que puedo soportar. Solo me molesta saber que no podré descubrir nunca quién fue la que me llamó. Pero ahora tengo cosas más importantes de las que ocuparme.
A pesar de saberme prácticamente acorralado, una parte de mí, a veces desea ser atrapado y encarcelado; como si toda esta huida no fuera más que un juego que va perdiendo su parte divertida y empieza a mostrar su auténtico rostro: el de la derrota anunciada de antemano por la propia conciencia.
En realidad sería lo mejor que me podría pasar. Que me capturaran un día cualquiera, haciendo cualquier cosa rutinaria. Tal vez tomando unas cervezas, o comprándolas. Tal vez liando un cigarrillo, o comprando tabaco. Tal vez comiendo algo de comida precocinada, o comprándola. Tal vez paseando por un parque o de camino a alguna playa, o comprando tickets para un viaje corto en tren. Los viajes largos me aburren, podría leer pero últimamente prefiero no hacerlo, lo único que consigo es deprimirme y sentirme aún más solo.
Lo peor de todo es no dejar de pensar en que no debería haber hecho lo que hice y que toda esta mierda se podría haber evitado. No debería haber robado ese coche, ni haberlo puesto a tanta velocidad; no debería haber sido tan confiado, pensando que una carretera tan oscura no esconde demonios vestidos de verde, en patrullas blanqui-verdes. No debería haber perdido los nervios ni haber cogido sin pensar el arma que llevaba uno de ellos, ni haber disparado contra los dos… tampoco debería haber huido.
Y, sobre todo, no tenía que haber disfrutado con las muecas de miedo y dolor que se les quedó al ver que no iban a poder pararme cuando la muerte se les echaba encima… Suena absurdo, pero quiero perder en este juego… porque yo ya estoy perdido.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Pasos sincopados


Nuestros pasos sincopados
Van dejando  huella en cada golpe débil
De este compás -ad libitum-  que se repite
Una vez y otra vez

En cada jornada nos deslizamos en círculos
Y no importa
Si crecemos mientras morimos
Y aprendemos para poder olvidar

viernes, 11 de noviembre de 2011

Desde... o hasta.


Todo se vuelve fácil cuando lo hacemos fácil
La sabiduría es solo el ego perverso de la ignorancia
Y el temor a descubrirnos en forma de sombra
Hechos reflejo, en los mosaicos de una pared sin decorar

Sádicos y pulcros, caemos, orgasmo tras orgasmo
En la espiral de hedonismo y fantasías agónicas
Que es hoy la virtud de los amantes, quienes corren
En busca de sensaciones que piensan únicas y quieren propias

Nosotros
Quizás
Un día
Sepamos
Volver.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Renovar los sueños... y algunas palabras


A veces olvido lo que somos
Te necesito aquí
Necesito que tu piel me deje respirar su brisa
Y que tu pelo derrame sobre mi hambre
El sudor amargamente dulce del placer

Leí en un sueño, de páginas blancas y arañas azules
Tal vez  negras o verdes…
el miedo es indescriptible
Que hay remedios para aliviar el alma
Pero que nunca sana
Primero tendríamos que saber localizarla

A la araña negro-verde-azulada,
 el alma
Leí también, al acabar el sueño
Con el primer rayo de luz de mi mañana
Que a partir de ese día
Todo volvería a ser como siempre había sido
Y que para cambiar los detalles
Sólo tendría que renovar mi vocabulario 
Con cada palabra nueva,
una vivencia nueva

Habría que aprender a ver la resurrección
Que se oculta detrás de esta decadencia
Y dejar de lado el nihilismo…
Aunque pierda todos los motivos
Que me llevan hasta la palabra

No sé lo que somos (nunca lo he sabido)
Y te necesito aquí.

viernes, 28 de octubre de 2011

La canción de la condena


Superar el listón de un recuerdo
Hasta convertirse en una nueva obsesión:
He ahí el sueño de tus héroes

Helos allí, frente al miedo, como sierpes
Volviéndose impulsos nerviosos
Componiendo imagen tras imagen, una canción

La canción del día sin sol
La canción de la luna sin calor

No resulta nada fácil caer apedreado
Tras haber querido creer crear la paz:
El traidor sabes que pagará traicionando

Pero ella lo ignorará todo, bailando
Se habrá vuelto seducción maldita:
Será la voz que nos conduzca al paredón. 

viernes, 21 de octubre de 2011

Si os lo encuentran, os joden, si no... ganáis.


Pequeño "homenaje" al libro Miedo y asco en Las Vegas, Hunter S. Thompson... el libro con el que se inventó lo del periodismo Gonzo... (término que queda claro al leerse el libro). También recomiendo la película, aunque probablemente la mayoría ya la hayáis visto...  con Johny Depp y Benicio del Toro, dirigida por Tony Grisoni y Terry Gilliam... en fin, que es una historia que hay que conocer ;)

***

Llega un día en la vida de todo hombre en el que se da cuenta de que, quizás, no habría sido un error replantearse algunas cuestiones de su vida, antes de correr riesgos innecesarios. Ese día suele llegar sobre los veinticinco años, más o menos. Aunque he de decir que no les llega a todos al mismo tiempo, ni en las mismas circunstancias. La mayoría de veces, se da de forma más intensa en los consumidores asiduos de drogas. Llevar años colocándose y viajando con todo tipo de sustancias, hace que te vuelvas un confiado, no sólo respecto a tu salud sino con factores externos y, a veces, más dañinos que el propio consumo abusivo de sustancias tóxicas (por llamarlas de alguna manera), digamos… la policía.
Que te inviten a una fiesta en la que te aseguran que habrá chicas, alcohol y ganas de gozar, siempre es un buen plan. Que vayas emocionado a la casa de tu camello habitual a por lo de siempre y que él intente disimular que le caes bien, sonriendo y preguntando cuál es tu plan esa noche y tú le cuentes una verdad a medias, es inevitable.
Por supuesto no puedes saber que ese día va a ser diferente. Ni te lo esperas. Vas en el coche a la velocidad que se te antoja. No te falta ni marihuana, ni cocaína, ni ron. La gente te espera en una casa a las afueras del pueblo donde vives. Has llamado para asegurarte de que hay chicas y  ganas suficientes, para ir motivándote, con esa idea en la cabeza, por el camino. Para esto quizás fumar marihuana no sea lo más adecuado, pero a quién le importa… ni la índica más potente podría doblegar tu voluntad de acabar esa noche teniendo experiencias casi místicas de sexo y fiesta.
Es entonces cuando la sorpresa que tu devenir parecía tener preparada, hace su aparición. En  una de las rotondas de paso obligado, hay un control antidroga (y armas), de la guardia civil. Tus ojos como platos. Y tu colega en el asiento del copiloto tratando de pensar un buen plan para poder escapar… pero no lo hay. Los dos maldiciendo la suerte de cada uno, deseando no llevar nada de esa mierda encima y tratando de no sudar, ni empezar a temblar como novatos.
La única opción posible es guardar toda la mierda dentro de los calzoncillos y esperar a que los policías no tengan la audacia necesaria, para que se les ocurra palpar demasiado las partes nobles de vuestros drogados cuerpos.
El riesgo ya no es un riesgo, es una realidad. La policía está registrando de arriba abajo el coche y se puede ver al otro lado de la rotonda, dentro de otro coche detenido, cómo un pastor alemán husmea el maletero y los asientos, buscando todo lo que su jodida nariz súper sensible pueda encontrar. Ahí es cuando de verdad empieza el temor a ser descubiertos… un perro para detectar las drogas, nunca os había pasado y creéis que de ésta no salís. Pero, armándoos de un valor inesperado, decidís no declarar que vais bien cargados (por lo menos 4 gramos de coca y unos cuantos cogollos de maría). Si os lo encuentran, os joden, si no… ganáis. O al menos eso es lo que os repetís a vosotros mismos, mientras veis como se acerca el perro hasta vuestro coche y empieza su misión detectivesca…
Pero claro, el destino no existe… todo es una casualidad y sabéis de sobra que vuestros planteamientos de dejar de consumir mierda no van a durar más de dos días… o más bien, lo que tardéis en llegar a donde os esperan; porque la policía no os registró bien y al jodido perro se le notaba a leguas que era su primer intento real de detectar algo; porque no lo consiguió ni pasando a vuestro lado mientras os fumabais un cigarrillo confiados en que el azar os volvería a sonreír, como siempre…


miércoles, 19 de octubre de 2011

Mírame, sáciame, mátame


Mientras se me desgastan las ganas
De tenerte aquí, te veo marchar

Mi mirada yace sobre el suelo
También el llanto que te dedico
Como un sacrificio del silencio

Quien más te haya amado, no sabe
Quién más puede soñarte, ni olvida

Estos patéticos versos,
Este patético llanto
Que siempre viene después
De una idea destructiva
Como el llamarte a ti mismo
Iluso… incapaz… infeliz…

¿Sabes qué quiero decir?

Mírame… sáciame… mátame.

***


domingo, 16 de octubre de 2011

Las fábricas son suyas, pero nosotros tenemos el poder...

Un mensaje  revolucionario para la resistencia de la clase obrera... visto aquí en ojos de los grandes creadores de los Simpsons (por paradójico que resulte usar imágenes de una serie de dibujos animados que pertenecen a una multinacional conservadora como la Fox, pero... amo a los Simpsons, qué le voy a hacer... y creo que no soy el único ;))
Todo esto un poco a cuento del gran éxito de la convocatoria ayer en Madrid para manifestarse contra el capitalismo y su barbarie.

domingo, 9 de octubre de 2011

Boom! boom! boom!




Ya que no estoy muy motivado para subir textos, poemas y demás... pongo un poco de musiquita... una de esas canciones anti-capitalismo y anti-guerras que tanto me gustan.

martes, 27 de septiembre de 2011

Sobre algunos sueños...


Siempre se había preguntado de dónde venía la frase hecha de “el hombre de tus sueños”. Le resultaba paradójico y divertido pensar en la tendencia que tenemos los humanos de idealizar a alguien, pensando que sería una pareja perfecta. Normalmente se hace con alguien a quien no conoces demasiado, pues (he aquí la paradoja) cuanto más conoces a una persona, más defectos descubres y más claro tienes que en tu sueños no fue, o no habría sido, así.
Ella sabía que soñar, literalmente, a alguien no significaba que se le deseara, o que se le quisiera, mucho menos que estés planteándote tener una relación o una aventura con esa persona. Si sueñas con alguien a quien conoces desde hace poco tiempo y resulta que acabas teniendo sexo salvaje con él en un restaurante de comida rápida, dentro del sueño, no significa que lo acabarás haciendo, ni que quieras hacerlo… En lo único que pensarás será, después de reírte por lo extraño y patético del sueño, en lo vergonzoso que podría resultar encontrarte con esa persona y debatir en tus pensamientos si deberías contárselo o no. Probablemente a él también le resultaría gracioso y la situación sería una ocasión perfecta para unirse y darse más confianza mutua; o puede que el tipo se piense que en realidad lo deseas e intente conquistarte, para llevarte a su casa o a los baños del centro comercial más cercano, en un arrebato patológico causado por su particular interpretación del sueño.
Los sueños significan poco, suele decirse… la realidad es más cruda y directa. Si alguien te gusta haces algo por conseguirlo; si no ves muchas posibilidades harás locuras, como si de una guerra a punto de perderse se tratara y te dará igual rozar el patetismo o parecer una persona desesperada. Si no se puede, no se puede y el tiempo ayudará a que se olvide.
Si sueñas que un amigo te invita a cenar a un restaurante de comida rápida, probablemente lo que debería preocuparte es que sueñes tanto con esos restaurantes, y no el hecho de que ese amigo, al ver que compras comida para llevarle a tu pareja como cualquier chica enamorada, se enoje contigo y te diga que lo estás haciendo sufrir, que él te quiere y que le duele ver cómo lo maltratas psicológicamente al tener más en cuenta a tu novio, que no está en ese momento, que a él, que te está regalando un rato relativamente agradable. Te dará igual que en el sueño, ya con la comida para tu novio comprada, tu amigo te sujete de un brazo y te obligue a seguirle a su coche para mostrarte todos los regalos que te ha comprado porque no es capaz de dejar de pensar en ti. Te dará igual comprobar que los regalos no son más que basura, como si los hubiese encontrado rebuscando en contenedores y no en esas tiendas donde las parejas se compran lo que sea que las parejas se compren para  regalarse. Realmente lo más importante será que cuando se lo cuentes, ese amigo no podrá hacer nada más que reírse y, a lo mejor, pensar que piensas bastante en él y sienta que de verdad la amistad vale la pena;  o quizá sólo vea una pequeña posibilidad de tener sexo de amigos.
Ni una cosa ni la otra son tan importantes, se dice a sí misma, mientras medita sobre sus sueños, esperando a quedarse dormida en plena tarde y esa parece ser la única conclusión que ha podido sacar de todos los intentos de analizar sus sueños.
Con todo esto, soñar que tu actual pareja te acompaña en un paseo por un bosque de árboles frondosos; con flores de mil colores por el suelo y sobre los árboles; con los más variados animales observando cómo la pareja camina por un camino que parece hecho para ellos y para nadie más, tampoco tendría importancia. Sería solo un sueño, producto del subconsciente, que confundiría recuerdos con anhelos y fantasía; pero probablemente a ese si se le daría importancia y se diría (ella a sí misma, para variar) que es afortunada por estar tan enamorada y ser correspondida; se sentiría feliz y al día siguiente iría corriendo a los brazos de su novio y se lo contaría, para dejar claro que el amor que siente por él es tan fuerte que invade sus sueños. Pero no será más que eso… un sueño, una anécdota para contarle y reír juntos, quizás mientras, agarrados de la mano, esperan en la cola de un restaurante de comida rápida, o en su coche, mientras él le entrega un regalito que le ha comprado.
En realidad, ella sabe que ningún sueño tiene tanta importancia, aunque no le guste decírselo ni reconocérselo a sí misma, pues la fantasía y el amor se complementan de buena manera.
La interpretación de los sueños se hace siempre buscando encontrar el sentido que más le convenga a uno mismo, como casi todo en esta vida, por interés propio… algo lógico, pues por algo son tus sueños.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Nada que decir


Nada que decir. 

Puedo soñar estrellas; dejarme ahogar 
dentro del mar oscuro al que llamamos noche, 
-penumbra o dios-,
y deseamos como desea un loco tanto el suicidio 
como un vivir eterno
-¿Es lo que somos, paradojas errantes?-

Comprobar que no podemos decir nada, 
pues al hablarle del silencio al silencio
sólo estamos fingiendo recordar 
algo que nunca logramos aprender 
y que tal vez sea sólo dejar a esa luna 
-piedra de luz y guía del mar sin olas- 
pronunciar su discurso, como un reflejo 
de las dudas confusas que hoy redundan, 
como ayer y por siempre, 
adentro nuestro, donde nunca brilló..

Poder callar al alba, mientras muere: sentir, crecer.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Más "Pájaro relojero"... hoy: Otto-Raúl González


Otto-Raúl González (1921-2007) Este compatriota es el siguiente en la lista de poetas compilados en “Pájaro relojero” (Ese libro de poesía que tanto me está costando acabar de leer porque siempre aparecen otras lecturas que se vuelven prioritarias sin apenas darme cuenta... y del que prometí publicar una entrada dedicada a cada uno de los poetas que aparecen en el mismo).
De la mano de Cardoza y Aragón trabajó en la “revista de Guatemala”. Revista en la que participarían los grandes intelectuales de la época. En ella gozaban de libertad para tratar temas como política, desigualdad social, etc… durante la década de los gobiernos de Arévalo Bermejo y Jacobo Árbenz, hasta que este último fuera derrocado con una acción militar promovida por la CIA (hace pocos años desclasificaron los documentos que lo confirman), lo cual obligó a muchos a emigrar y generó una etapa de dictaduras militares sucesivas en el país que acabaron con la vida de miles de ciudadanos; escritores y poetas incluidos.
González escribiría desde México la mayor parte de su obra y es considerado uno de los grandes literatos de su país, junto a Aragón y Asturias. (Por cierto, hace bastante tiempo publiqué un poema inspirado en la figura de Miguel Ángel Asturias...  quien sienta curiosidad por leerlo, que pinche aquí)
En su poesía (la de Otto-Raúl) se deja ver la influencia y el impacto que el exilio provocó en él, sobre todo en y por las referencias a la lucha del pueblo contra sus opresores, y los guiños que hace en algunos poemas a las tradiciones de la cultura maya de Guatemala. Una clara muestra de esto son los poemas que he seleccionado, que son, para mi gusto, de lo mejor que he leído hasta ahora en esta recopilación.
 Como siempre digo, lo mejor para saber de qué va el asunto, es leer a cada poeta… seguro que éste no defrauda a nadie.
  
De Elegía mayor

Resistencia del pueblo
Dadle,
Dadle mil golpes,
Dadle mil golpes al diamante;
Siempre,
Siempre seguirá siendo,
Siempre seguirá siendo diamante.

Dadle,
Dadle mil golpes,
Dadle mil golpes al pueblo;
Siempre,
Siempre seguirá siendo,
Siempre seguirá siendo el pueblo.
Porque el pueblo en duro como el diamante.

Encerradlo,
Encerradlo bajo mil candados,
Encerradlo bajo mil candados al aire;
Siempre;
Siempre permanecerá,
Siempre permanecerá siendo el aire.

Encerradlo,
Encerradlo bajo mil candados,
Encerradlo bajo mil candados al pueblo;
Siempre,
Siempre permanecerá
Siempre permanecerá siendo el pueblo.
Porque el pueblo es libre como el aire.

Matad,
Fusilad,
Ametrallad la luz;
Siempre,
Siempre continuará,
Siempre continuará habiendo luz.

Matad,
Fusilad,
Ametrallad al pueblo;
Siempre,
Siempre continuará,
Siempre continuará habiendo pueblo.
Porque el pueblo es inabarcable como la luz.

De El bosque

Los genios
Hay genios tutelares en los bosques
Que incesantes trabajan día y noche,
Entre otras éstas son sus profesiones:
El que abre las corolas de las flores,
El que enciende las estrellas y edifica la noche,
El que da brillo a las hojas del laurel doble,
El que mueve un manubrio de oro en los girasoles,
El que viaja en el viento distribuyendo el polen,
El que busca alimento a los cenzontles,
El que da de beber a los venados jóvenes,
El que pule con un rayo de sol las espaldas del bisonte,
El que borda con seda del ovillo de la luna ocre
Sobre lienzos cortados de la noche
El soberbio ropaje de pumas y coyotes,
El que pulsa la corriente de ríos monocordes,
Y precisa remansos de ensueño y aluviones,
El que transforma en música las voces
Que vagan desunidas por el bosque,
El que dirige al viento como a un caballo noble
Y que galopa a través de las copas de los robles
O desmonta al pasar sobre hierbas y flores
El que vierte la lluvia sobre la sed del bosque,
El que guía en la noche a los pastores
Y enciende la lumbre en los tizones
Y el que llama a la danza con ocultos tambores
Pues que muchos de estos dioses
Les son favorables a los hombres.
Así dicen los códices.

De oratorio del maíz

Invención de los nombres más preciosos
Deliberadamente no quiero
No queremos aprender ni repetir los nombres
De la sierra ni la fecha ni el lugar de los encuentros
Porque sé porque sabemos
Que en todas partes son los mismos
Por eso es que invento que inventamos
Nombres más precisos nombres más preciosos
Pues el sitio donde cae un guerrillero
Bien puede llamarse Paso del Arcángel Rebelde
Cerro del Águila que nunca Desciende­­
Montaña del Valor a Toda Prueba
 Pico de la Estrella que se Oculta Jamás

De El hombre de las lámparas celestes

Estancias Eróticas
IV
Hay una lámpara
Que me mantiene despierto:
La que sostienen
Las columnas corintias
De tus piernas.





jueves, 15 de septiembre de 2011

Pasamos de la guerra a la poesía


Pasamos de la guerra a la poesía
Como quien se desliza de un centro comercial a otro
Buscando saciar la necedad de saberse perdido

Quien recibe las balas tal vez comprenda los versos
Y poco le importará la ropa y la comida diseñada para arrebatarle suspiros
Quizá prefiera regocijarse con un versículo directo
Tal vez prefiera reinventar su tradición con sentencias
A las que nosotros no sabríamos ponerle nombre

Recordemos que no somos los únicos
Pensemos que a todos se nos impone el deterioro
Para todos es un derecho por obligación la sumisión
Quizá pasar del hambre a la guerra
Por la música a través de la poesía
Nos sirva como una guía acertada
Para avanzar en las sendas de la rebeldía.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Tus manos, mi pelo.


Después de mucho tiempo he vuelto a verte. Me había prometido aunque sin mucho convencimiento, no volver, alejarme y olvidarme de lo  pasado. Cada última vez contigo se vuelve la única, tienes ese poder. Lo vuelves todo presente. Todo lo vivido y sentido con anterioridad, se transformaba en el instante justo en el que abres tu mundo a perdidos como yo.
Había prometido no volver a buscarte y, sin embargo, casi al primer impulso de la necesidad de sentirte, salí a tu encuentro. Disimulé, como mejor pude, yendo a la biblioteca, ojeando algunos ejemplares y hojeando otros. Incluso conversando con esa bibliotecaria que parece una rebelde de última generación que critica las injusticias, pero sólo piensa en su sueldo y su puesto de trabajo. Para variar, apenas cruzamos palabras de cortesía.
Unamuno y Foster Wallace, fueron los dos extremos literarios que acabaron en mis manos y en mi mochila. Extremos que, quizá, a pesar de todo, no llegues ni a imaginar que son el ambiente por donde me muevo: Las letras, las hojas, los libros. Lo único que me hace poder salir de este mundo interior, tan férreo, tan perro, pero, aun así no tanto como el de ahí fuera.
¿Llegarías a entenderme? Realmente no importa, no importó antes y tampoco importaba mientras me hacías pasar y me pedías que me acomodara. Por tu sonrisa adiviné que te alegrabas de verme, aunque no podía dejar de pensar e imaginar que era sólo parte de la misma cortesía a la que nos acostumbra el trato impersonal y distante con algunos conocidos. Pero ahí estaba yo, con la cabeza apoyada en el respaldo del cómodo sillón, tratando de no pensar más y, a pesar de ello, pensando en lo que había pasado y lo que podría pasar. Te hiciste esperar. Sabías que la impaciencia me corroe; sabes que estuve a punto de levantarme y salir sin que apenas te dieras cuenta. Pero no lo hice. Yo también sabía, y sé, que querías esa espera, la necesitabas. Quizá yo también.
Volviste. Sonriente. Despreocupada. Hablamos sin apenas decir nada. La estúpida cortesía y mi inseparable timidez. Hoy las odio más que nunca. No quisiste perder más tiempo. Sabías a lo que había ido. Ninguno lo habríamos reconocido, pero por más excusas y retórica que inventáramos, sabíamos el verdadero motivo.
¿Cómo describir un encuentro así? Cada caricia, cada suspiro, cada inhalación y expiración que roza la piel del otro. Cada uno de tus dedos perdiéndose entre mi pelo, cada comentario dedicado a buscar el camino adecuado para complacer, cada exploración tan profunda de tu mirada, sin siquiera vernos a los ojos. Cada centímetro de nuestra piel compartida, cada limpieza del ardor de ayer, de la nostalgia por lo que cuesta tanto tener: el valor, la pasión, el amor. Cada parte de mí que caía al suelo, como los desperdicios de una vida que se quiere olvidar. Éramos, ambos, la búsqueda de todo eso, aunque sólo llegáramos a encontrar un sucedáneo, una copia inexacta pero complaciente. Cuando los sentimientos no se sacian, el placer mitiga la desazón.
Todo daba vueltas. Me levantabas, me hacías moverme hacia un estado superior al anterior, a una comodidad espiritual que pocas veces se pueden saborear. Me rodeabas, tu mirada se iba haciendo presente en la mía, lentamente. Apenas sabíamos a dónde nos dirigíamos, no podíamos pensar en ello, sólo nos dejábamos llevar, seguros de que al llegar lo sabríamos y acabaríamos complacidos, exhaustos, saciados. Porque, a pesar de las dudas y la falta de palabras sinceras, sabíamos que era eso lo único que buscábamos. Complacer nuestros deseos, quizá más los míos. En situaciones como ésa es difícil no ser egoísta, pero no te importa, nunca te importó. Tu libertad se basa en eso.
Más tarde pensaría, y quizá tú también, en todas las otras cabelleras y pieles que habrás tocado, y tocarías, con la misma suavidad y elegancia que a mí. A muchos, y muchas otras, habrías complacido de la misma manera, elevando sus súplicas a plegarias y convirtiendo la placidez en un manjar celestial, una delicatesen para los sentidos y el autoestima. Un lavado de imagen, un cambio de apariencia, literal.
Nos regalas la sensación y la certeza de convertirnos en otros, y eso no tiene precio.
En realidad lo tiene. Un precio que no puedes dejar de cobrar, para qué negarlo. Pero puedo asegurar que ha valido la pena. La transformación ha sido satisfactoria y memorable.
Dices “ya estás, he acabado”. Y yo me levanto para descubrirme en un espejo. Soy el mismo de antes, pero soy otro distinto. Me encuentro a gusto, hasta ese punto me has cambiado.
Pago y me despido.
Ya en la calle llego a la conclusión de que era una tontería pensar en cambiar de peluquería, en ésta siempre me han tratado bien y siempre hacen bien su trabajo. Siempre haces bien tu trabajo.

A todas las peluqueras, porque la mayoría desbordan , aunque sea por gajes  de su oficio, una simpatía atrapante. En especial a la que me atendió este jueves, aunque nunca sabrá que me ha inspirado el relato, para bien o para mal.

jueves, 8 de septiembre de 2011

De "Variacioes", de Álvaro Pombo


Me tomaré la libertad de poner un par de poemas del santanderino Álvaro Pombo. Me ha gustado sobre todo la originalidad de su poesía... un lenguaje bastante culto, con imágenes que rozan el surrealismo... totalmente interesante y, por supuesto, recomendable.





VIGÉSIMA VARIACIÓN

Sus venas como los ríos son iguales que tú
los dedos de los cristales los nombres escritos en el vaho de los
cristales tu nombre escrito en el polvo de los cristales

Durante todo el verano la sala se detenía en la calma de  las hojas
aquel verano aprendimos las nuevas inclinaciones del cuerpo
y al atardecer llorábamos

Nunca creí que hubiera otras ciudades gentes como nosotros ajenas
     a nosotros
aquel verano todo pareció mucho menor y más íntimo
miles de sentimientos que se ahogaban en un vaso de agua

Los árboles coincidían contigo cada tarde la tarde
coincidía contigo cada tarde y el autobús
llegaba tarde cada tarde y tú llegabas tarde cada tarde

Oh amor qué tontería era el amor y sigue siendo!


VARIACIÓN TRIGESIMOSEGUNDA

Nos enredó la opacidad de tu corazón las montañas disimuladas tras lirios
y las letras implícitas iluminando ilícitas melancolías absurdos documentados
copiosísimamente

Nos enredó la dulce mortandad de los infieles rostros que son ahora y no son
lo mismo que eran entonces y no eran y las selvas pensadas
por donde como grísesos ratoncitos de campo iba la suerte abriéndose camino

Ten piedad de mí porque en la muerte hay salvas que a victorias parecen
referirse a la vez que a derrotas ten piedad de mí porque los niños tienen miedo
y frágiles azules de la ternura quiebran en sus ojos

Acuérdate por mí de la sencillez lluviosa de un otoño cualquiera
Acuérdate de la sencillez del invierno sin pájaros y los árboles labios
que pronuncian a secas la primavera próxima

Acuérdate de los hilos de la luz y los postes de la luz que unen pueblo con pueblo
en las comarcas secas de tu tierra y la mía acuérdate de la grandeza inerme
de los sembrados que dependen del cielo y de los dioses

Acuérdate del tren que silba silbos y cuya lejanía imita la lejanía del mundo
Acuérdate de mí como recuerdas barcas fondeadas tamarindos ligeras sobre el agua
dársena de lo implícito

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Joaquín Passos, en la antología de poetas centroamericanos "Pájaro Relojero"


Joaquín Passos fue el miembro más joven del Movimiento de Vanguardia, iniciado por Urtecho.
Es considerado por muchos el poeta más grande de Nicaragua después de Rubén Darío, algo que resulta bastante significativo teniendo en cuenta que tuvo una muerte prematura y que su obra no parece ser demasiado extensa. No seré yo quien le quité el honor que otros tantos le han dado, por supuesto.
Como muchos, o todos sus compatriotas contemporáneos, luchó contra la ocupación norteamericana que acabó imponiendo la dictadura de la familia Somoza, que duró casi cuarenta años.
Me resulta curioso que en la antología “Pájaro relojero”  apenas se hagan referencias a la biografía de este señor, sobre todo porque lo poco que dicen es prácticamente que es y/o fue el más grande de los poetas de su generación… en fin, cosas de prólogos y ediciones que nunca entenderé.
Murió a los treinta y siete años. (Granada, Nicaragua 1914-Managua 1947)
De su poesía se puede decir poco, pues habla por sí misma (aunque ¿qué poética no lo hace?), se nota que si hubiera vivido algunos años más, habría dejado obras igual, o más memorables aún que su poema “Canto de guerra de las cosas”, que me parece tremendo y exquisito.
Está claro que el alcoholismo no siempre perdona… De todas formas, como el bueno de Bukowski, quizá sin sus adicciones, no habría podido escribir lo que escribió. (Vivan las redundancias).
Dejo aquí una pequeña muestra de su obra, seguro que me dan la razón de que sobran las palabras.


De Poemas de un joven

Canto de guerra de las cosas (fragmento) 

[…]

Con la opaca voz de un destrozado amor sin remedio,
Con el hueco de un corazón fugitivo,
Con la sombra del cuerpo,
Con la sombra del alma, apenas sombra de vidrio,
Con el espacio vacío de una mano sin dueño,
Con los labios heridos
Con los párpados sin sueño,
Con el pedazo de pecho donde está sembrado el musgo del resentimiento
Y el narciso,
Con el hombro izquierdo,
Con el hombro que carga las flores y el vino,
Con las uñas que aún están adentro
Y no han salido,
Con el porvenir sin premio, con el pasado sin castigo,
Con el aliento,
Con el silbido,
Con el último bocado de tiempo, con el último sorbo de líquido,
Con el último verso del último libro.
Y con lo que será ajeno. Y con lo que fue mío.

[…]

Detrás de ti quedan ahora cosas despreocupadas, dulces.
Pájaros muertos, árboles sin riego.
Una hiedra marchita. Un olor de recuerdo.
No hay nada exacto, no hay nada malo ni bueno,
Y parece que la vida se ha marchado hacia el país del trueno.
Tú, que viste en un jarrón de flores el golpe de esta fuerza,
Tú, la invitada al viento en fiesta,
Tú, la dueña de una cotorra y un coche de ágiles ruedas,
Tú, que miraste a un caballo del tiovivo saltar sobre la verja
Y quedar sobre la grama como esperando que lo montasen los niños de la escuela,
Asiste ahora, con ojos pálidos, a esta naturaleza muerta.

[…]


Los indios ciegos

Abramos un camino en el aire,
Para mirarnos,
Busquemos un rincón en el aire
Para acostarnos.

Sin luz en el cuerpo
Sólo con fuego.
Este color de sombra tiene tu cara.
Este color de sombra es la sombra de tu alma.
Abramos un camino en el aire
Con tu brazo.
Si no te ven mis ojos, que te vea
Mi carne.

¡Ah! No tenemos luz en el cuerpo.
Tenemos fuego.

lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Sin remedio? (Un relato con algunos toques melodramáticos que no he podido evitar)


Imaginemos a dos personas sentadas en distintas mesas de un bar, o un restaurante. Imaginemos que una de ellas es chica y la otra un chico. Por su aspecto, podríamos decir que son de la misma generación; su edad no varía, al menos por la impresión que dan, en más de 5 años. Ella, con el pelo teñido de un color intermedio entre el rojo pasión y el naranja fuego, de estatura baja, no más de metro sesenta y tampoco más de cincuenta kilos. Una muchacha atractiva sin dudas. Él, un tipo también de baja estatura, moreno, sin afeitar y con la barba sin arreglar, despeinado, como si no buscara llamar la atención, a pesar de que se le podría considerar atractivo, pero llamándola por su estilo descuidado.
Por casualidad, o porque quizá uno de ellos, tal vez el último en sentarse, tomó la iniciativa, sus asientos están frente a frente y no pueden evitar cruzar miradas, mientras se esfuerzan por disimular las sonrisas. Ella las disimula menos; se nota que quiere llamar la atención del chico; él aparenta nerviosismo y no aguanta a mirarla a los ojos más de cinco segundos, pero tampoco está sin mirarla más de diez. A ella parece divertirle el nerviosismo del muchacho y continúa manteniendo el control de la situación. Él sigue bebiendo de su cerveza y mira alrededor, intentando, quizá, restarle importancia al hecho de que no se atreve a mirar a la chica y mucho menos acercarse a ella.
Imaginemos que ella sigue divirtiéndose, sin dejar de mirarle, hasta le sonríe; mientras él, con su mal disimulada timidez, no es capaz de dejar de pensar en las frases mágicas que debería decir si tuviera el valor de acercarse. Imaginémosle armándose de confianza, llenándose de automotivación, con la idea clara de que no debería dejar escapar una oportunidad así, dándose ánimos a sí mismo. Ninguno de ellos sabe prácticamente nada del otro, sólo que están frente a frente y se atraen. A simple vista puede parecer que los dos tienen algo que ganar… conocer a una persona que quizá les aporte tanto o más de lo que ellos puedan aportar. Pero imaginemos también que las cosas no son tan fáciles.
Sin apenas saber cómo, el chico ha tomado una decisión: Dará el último sorbo a su cerveza y se acercará a la mesa de la chica, sin tener muy claro lo que dirá, pero con la esperanza de que un “hola” rompa el hielo, y que, con ayuda de ella, puedan sacar adelante una primera conversación fructífera.
Imaginemos que antes de dar ese último trago, a la mesa donde está la chica, se acerca otro hombre. Éste es más alto que nuestro amigo, con un aspecto más cuidado, afeitado, bien peinado, con la ropa planchada y, sobre todo, con una confianza en sí mismo que le sale por los poros, tanto que hasta nuestro bajito y despeinado amigo es capaz de percibirla. La chica se pone en pie y le da un beso apasionado en la boca al recién llegado, éste se lo devuelve añadiendo además una palmada en su bien moldeado trasero. Nuestro amigo no es capaz de evitar sonrojarse. Ella, al apartarse de su pareja, se sienta y lo primero que hace es mirar a los ojos del otro, el tímido. Le ve sonrojado y vuelve a sonreír.
Imaginemos que esta chica lleva saliendo con el que acaba de llegar, por lo menos durante un par de años y que su relación aunque no podría definirse como perfecta, se sostiene sin demasiados problemas. Imaginemos que sólo se aburría esperando en el bar y por eso miraba al otro chico, para tener algo en lo que pensar hasta que llegara su pareja.
También podemos imaginar que se sentía bastante atraída por nuestro amigo y que no podía evitar mirarle. Incluso podemos imaginar que sólo intentaba seducirle y coquetear con él, para provocar más reacciones típicas de la timidez, como el sonrojarse y no aguantar la mirada, por pura diversión de mujer; o que simplemente no estaba mirando con ninguna intención más que con la que uno mira a otra persona, por el simple hecho de que esté sentada en la mesa de enfrente.
Por otro lado, imaginemos que el chico acaba de salir de una mala etapa de su vida. Imaginemos que tiene el autoestima por los suelos. Pensemos en lo duro que es para una persona infravalorarse a sí misma y no tener confianza en que pueda conseguir nada por su cuenta. Imaginemos que es un chico al que le hace falta darse cuenta del valor de su personalidad. Imaginemos también que se estaba haciendo ilusiones con la chica de la mesa de enfrente, y que se había despertado en él una pequeña esperanza de que podía todavía, si se lo proponía, conseguir superar esos miedos, por pequeños e infundados que fueran, para salir adelante, paso a paso de ese agujero de menosprecio personal en el que se hallaba. Pensemos en la decepción que se llevó al ver que la chica que lo miraba y despertaba después de mucho tiempo su interés por otras personas y por él mismo, no hacía más que interpretar un papel, o jugar a un juego, o simplemente nada, sólo estaba sentada en la mesa de enfrente en un bar de su ciudad. Lo cual no suponía que tuviera que estar fijándose en él.
Imaginemos al chico llamándose a sí mismo estúpido, imbécil e idiota, por haber creído que podía pasar algo así en estos tiempos y aún a alguien como él, inocente, iluso e inmaduro, que se encontraba en las antípodas de lo que era un conquistador. Imaginemos su amplia decepción y las ganas de salir huyendo mientras, y porque no puede evitar ver cómo la pareja sigue dándose muestras de amor, o lujuria, o lascivia, y cómo ella de vez en cuando le lanza una mirada que él no sabe interpretar y que prefiere no hacerlo, pues cree que siempre hace lecturas equivocadas  de las miradas de las chicas. Siempre lo ha hecho, por iluso, por inocente, por inmaduro, por idiota, por imbécil…
Imaginemos que decide irse, cabizbajo y que la pareja lo hará minutos después. Imaginemos a esa misma pareja teniendo un encuentro sexual salvaje en el salón de la casa que comparten, mientras nuestro amigo se plantea seriamente la opción de tomar una cantidad suficiente de antidepresivos para, aunque no morir, por lo menos pasar un tiempo en un estado de inconsciencia que le permita no pensar en lo desastrosa que su vida se ha vuelto y, sobre todo, para no pensar que por mucho que lo intente, ya no podrá remediar nada.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Insomnio


No poder dormir por falta de conciliación con la imagen mental de un deseo pérfido
Caminar desnudo por el pequeño mundo construido para no soportar el peso de uno mismo
Echarte la culpa a ti por no haber sido capaz de quedarme retenido en tu memoria
Pedirle y exigirle respuestas al ondulante silencio de las tardes a medio nublar de agosto
No saber plantear una duda ni querer dejar ver hasta dónde llega el vacío y lo que oprime
Intentar disimular el olor a podrido que se acumula en cada habitáculo del desespero
Intentar disimularlo con gritos sobre melodías huecas como la falsa entrega de los ideales
Y todo por no poder -querer saber tener- el ánimo elevado, la confianza necesaria, la valentía exacta para vencer los estúpidos miedos, con los medios al alcance de la boca.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Sobre algunos cambios en el blog...


Quizás por un arrebato, o por una extraña necesidad personal, que no creo que haga falta explicar, me ha dado por unificar los dos blogs que tenía y hacer uno sólo.
El otro, menos visitado que este, lo utilizaba como medio para “desahogar” cuestiones que consideraba alejadas de mi creación poética (llamarlo así me suena un poco pretencioso, pero gracias a la cerveza me da igual hacerlo y reconocerlo), pero me he dado cuenta de que en la poesía lo que se hace es descargar toda esa presión que acumulamos por uno u otro motivo, así que no está muy alejada de los gustos musicales o literarios, “menos poéticos”. Por eso ahora no dedicaré este blog solamente a publicar mis poemas, sino que publicaré algunos relatos que escribo, también música que me gusta, quizá algunos artículos de opinión, recomendaciones literarias de lo que voy leyendo… Mi intención es hacerlo un poco más entretenido… espero que el fin sea acorde a mis intenciones. Las entradas provenientes del otro blog, están ya publicadas, por orden cronológico… son muy prácticos los de blogger, cuando quieren.
También le cambiaré el aspecto, al menos en parte… quizá el cuerpo me esté pidiendo cambios, quizá esté madurando… o simplemente me he aburrido de cómo lo estaba haciendo hasta ahora. Las explicaciones, repito, tampoco son tan necesarias, aunque claro… esta entrada no deja de ser una explicación; vivan las contradicciones.
Espero seguir teniendo sus lecturas y comentarios, como hasta ahora… y que crezcan, por supuesto.
Saludos a tod@s, indómit@s y salvajes visitantes de esta selva de palabras.

lunes, 29 de agosto de 2011

Nocturno


Este texto es en realidad una colaboración con Siria Najlis,editora del blog http://luzypenumbracultura.blogspot.com/
Como un pequeño reto nos propusimos elaborar algo conjuntamente... y este es el resultado.
Espero que les guste y pasen a visitar su blog, que no tiene desperdicio.

Nocturno



La noche es una prostituta de lujo con perfume barato

Yazco en un suelo verde elevado y enredado
Sólo alcanzo a ver una parte del mundo
Asediada por destellos fugaces y sonoros

La noche es un mendigo disfrazado con traje caro

Mi cuerpo empieza a reaccionar
Después de un confuso shock

La noche es la luna violada por el asfalto
Y las ganas de volar alto.

He visto volar, caer y correr
Miles de armas, que no eran más que efigies
De una sola: el pánico letal
Armas que con más furia de la que hoy me arropa
Se crearon, se cargaron y dispararon

El humo se escapa y forma ondas lejanas en la penumbra

La oscuridad camufla los rostros
De los que se esconden detrás del asedio
De las tinieblas de su propia existencia
Quienes no dudaron en destrozar la poca luz
Que hacía brillar mi semblante
Y el de los míos, los que se han perdido

Parece que el silencio se perturba por el ruido lejano de un aullido

Y la noche desgarra telas negras con ojos de pantera.

Maldita luna.

Soy quizá el último superviviente aquí
Y ahora el testigo necesario, para derrotar al futuro
Tal vez hayan, como yo, perdidos
Otros solitarios que hoy se levanten
Sabiendo que el dolor no es el último paso
Que la guerra contra las ráfagas de traición
Apenas da comienzo, cuando el humo
Deja ver más allá de las nubes

Viento en mi pecho, y oscuridad en el alma.
Noche disfrazada de palabra.

Nos levantaremos y mañana esta selva
Su hierba, sus ramas, sus flores y  belleza
Será el desierto que camufle nuestra lucha
A la que no llamaremos venganza
Sino solo  búsqueda, la de la paz robada
Con engaños.


jueves, 25 de agosto de 2011

Del poeta nicaragüense Pablo Antonio Cuadra, en la antología Pájaro Relojero


Vuelvo con una entrada sobre la antología de potascentroamericanos “Pájaro relojero”. Ahora toca el turno de Pablo AntonioCuadra. 
Este señor es uno de los “guiados” por la renovación poética de la zona que empezó José Coronel Urtecho, con el movimiento de vanguardia. Católico acérrimoy monárquico (aunque parezca un poco extraño, apoyaba la monarquía española ysu influencia en Latinoamérica), Cuadra se adhirió al movimiento Acciónespañola de antirrepublicanos y falangistas. En 1935 llegó a escribir “Queremosun dictador, para lograr luego un hijo dictador y luego otro hijo dictador”.
Defendía, como es deducible, la tradición católico-españolade Latinoamérica. Hablaba de la contrarrevolución cuando el partido sandinistaestaba en el poder, desde el diario “La Prensa”. Aunque, como sus compañeros degeneración, también estaba en contra de la ocupación norteamericana que luegoinstauró la dictadura de los Somoza, en la que Cuadra llegó a militar; aunquetampoco compartía todos los principios de ésta, pues estaba del lado de los másdesfavorecidos… los que se ven más y peor afectados en cualquier tipo dedictadura.
De su poesía se destaca ese toque tradicional, inspirado porla poesía española, pero sobre todo  las innovaciones formales que aprendió deUrtecho. También se hacen notar sus dudas sobre la posición que debía tomarfrente a la situación política de su país y la zona. En el poema “Mis dos pies”estás dudas se hacen latentes: “El pie depablo trae el camino de la tradición./El pie de Antonio abre el camino de laliberación./He tenido que andar sobre dos pies/irreconciliables y antípodas./Ymi camino es mi propia contradicción.”
A pesar de que no comparto su visión tradicional deLatinoamérica, reconozco que me parece un poeta excelente… aquí dejo algunasmuestras de su trabajo.


De canciones depájaro y señora

Epitafio de un poeta

Yo canté las cosas naturales
En el momento en que las cosas naturales se extinguían.

Amé la tierra y las cosas de la tierra
Cuando la tierra y las cosas de la tierra
         Erandestruidas por el hombre.

Mi poesía cabalgó hacia el campo huyendo de la ciudad
Cuando la gente del campo abandonaba el campo
         Y se venía ala ciudad.

El canto no se escuchaba en la ciudad
Porque la ciudad estaba llena de ruido
Pero mi canto no se escuchó tampoco en el campo
         Porque elcampo estaba lleno de soledad.

He abandonado la prosa y me he ido en busca de la poesía
Cuando la poesía abandonaba la poesía
Y se entregaba en manos de la prosa.

El poeta siempre llega donde nadie lo recibe
Y así vive hasta que llega a la muerte;
Sólo entonces, cuando la muerte tampoco lo recibe,
Es cuando todos reciben su canto.

De poemasnicaragüenses

Inventario de algunosrecuerdos (fragmento)

… Durmiendo
Entre el ruido de las pequeñas chicharras y los grillosagudos
Y de las estrellas volanderas que bajaban a las hierbaserectas en alas de las luciérnagas nocturnas:
Poesía de los nueve años.
Poesía adentro desbordándose ahora por las mismas veredas deantaño,
Bajo el guacal invertido del cielo,
Donde mis manos imaginativas tallan como los indios
Los lejanos pájaros del aire.

De cuadernos del sur

Nubes andinas (fragmento)
Nubes
     Dialectos
Idiomas que nacieron con el maíz y la alpaca
Palabras emanadas por la quena
                            Verbos
Agrarios –Signos de nieve-
Voces quechuas –chibchas- nazcas
     Escritas en losaires
     Poemas anteriores
     Papeles ¡oh nubes!Lenguas
     Muertas de América
     ¡Volved a micanto!


De libro de horas

La noche o elapocalipsis (fragmento)
I
LA CIUDAD
              Y gritaron al ver el humo de su
      Incendio…
Apocalipsis,XVIII: 18     

Juicio o crepúsculo, tu sangre
Envenena el mar.
¡Sube tu lenta humareda,
Oh noche, y tanto corazón,
Tanta eficacia
              Y lascosas
Dulcemente infinitas que se queman!
Civilizaciones que dan un día
Al gran fuego.
              Y unarosa
Que solamente basta.

…¡Sube tu lenta humareda,
Oh noche!


De epigramas

IV
Jenófanes reconoció
La voz de su amigo
En el perro que apaleaban.
Yo la reconocí
En el que me mordía.


De El jaguar y laluna

La noche es una mujerdesconocida

Preguntó la muchacha al forastero:
-¿Por qué no pasas? En mi hogar
Está encendido el fuego.

Contestó el peregrino: -Soy poeta,
Sólo deseo conocer la noche.

Ella, entonces, echó cenizas sobre el fuego
Y aproximó en la sombra su voz al forastero:
-¡Tócame! –dijo-. ¡Conocerás la noche!

miércoles, 24 de agosto de 2011

Nosotros


Mírame sonreír
Tú que aún puedes mantener los ojos abiertos 
En mí se cierra, forzado, el último canal
Que comunicaba con ese escenario
Lleno de hadas y flores enredadas
Al que escalaban tantos
Personajes de mitologías recordadas
Por nostalgia, por error o por mandato

Mírame sonreír
Y los dos sabremos ignorar
Los arrebatos de sensaciones infantiles
Que sólo consiguen hacer que la noche acabe antes
Sin llegar a contemplar el extenso firmamento
Lleno de pequeños vacíos capaces de llenarnos
Mientras nos descubrimos desnudos y radiantes

Mírame sonreír
Cuando escucho tu voz
Consiguiendo adormecer la muerte del alma
Del mundo que se apaga
Entre estruendos de bombas y metrallas
Hasta confundir la felicidad con un pequeño silencio
Al que sólo se atreven a interrumpir
Por un lado, la ira
De quienes no aprenden a reconciliarse
Y por el otro, los suspiros
De los que todavía se aventuran a desearse

Nosotros.

lunes, 22 de agosto de 2011

Poema de Ramón Pedrós, de Los cuatro nocturnos y una lenta iluminación cerca de Cherbourg

Me he leído este poemario, bastante curioso de este señor... del que no había tenido el placer de leer nada. Este libro es el ganador del premio Leopoldo Panero de 1973, con lo que todo ello pueda implicar. Debo decir que lo que más me ha llamado la atención es la forma que da a su voz poética... que a veces me recuerda a tantos escritores del realismo mágico, influenciados por el bueno de Faulkner... desde García Márquez, hasta Carlos Fuentes... pero con cierto toque de orgullo patrio español. Quizá se le pueda criticar eso... ya que apenas se ven referencias a la dictadura franquista o a las injusticias sociales que, aunque no las padeció, las vivió... y las sigue viviendo. Aún así quizá haya que leer más a fondo su obra, antes de elaborar juicios acelerados... y como esto no es una crítica, sino una muestra de lo que voy leyendo, os dejo aquí uno de los poemas; el que más me ha gustado... como no podía ser de otra manera.


     Poco a poco entiendes que de nada sirve si partir cuanto
antes
o siempre con el mínimo retraso posible
a otro sentido
                       y te sientes
reconfortado
                    A pesar de todo, qué ingenuo dolor
y el breve sueño a que hago referencia no se inmuta y grita
que toda la noche construyo artilugios mira sólo lloro por nada
has repetido no me agrada huir
y te han mirado algunos clientes porque hablabas español
y la chica quiso preguntarte si una taza de té podía hacerte
bien
     Aceptas
y dejas huir ligeramente los pensamientos
hasta la acera para que se hagan más blancos con la bruma

Le ponías también en tu sueño condiciones a la belleza para
ser gozada y recordaste si gritar
te hubiera convertido en un simple testigo del infierno monó-
tono y estéril
qué dolor apropiado mostrarías ahora con orgullo en la solapa
del verano, amor mío, yo
te he creído inexplicablemente escudriñando por la rendija
menos sincera dela podredumbre quise
alimentar formas nocturnas de consuelo
Formas surgidas de tenue e incandescente alegría
alegría
todavía en duda mis amigos mes amis joie joie como cenizas
húmedas también vosotros por qué no queréis entenderme no
me da la gana expresarme así.


viernes, 19 de agosto de 2011

Preguntas de un obrero ante un libro [Bertolt Brecht]

Me leí estos días una recopilación poética de Brecht, editada por Alianza Editorial, en su Biblioteca Brecht... con el título de "Poemas y canciones". Hay bastantes buenos poemas, sobre todo para reflexionar sobre la situación política de su tiempo (fue un exiliado perseguido durante el nazismo, aunque esto la mayoría lo sabrá) y para entender un poquito más la situación actual e histórica de las figuras del poder y los oprimidos.
He elegido este poema porque me parece extraordinaria la forma en que nos hace ver y pensar sobre el papel histórico que se le ha dado a la figura del obrero, el auténtico trabajador y de cómo los méritos se lo llevan otros... desde reyes o emperadores, hasta los oligarcas y empresarios de nuestra época.

Preguntas de un obrero ante un libro


Tebas, la de las Siete Puertas, ¿quién la construyó?
En los libros figuran los nombres de los reyes-
¿Arrastraron los reyes los grandes bloques de piedra?
Y Babilonia, destruida tantas veces,
¿Quién la volvió a construir otras tantas? ¿En qué casas
de la dorada Lima vivían los obreros que la construyeron?
La noche en que fue terminada la Muralla China,
¿adónde fueron los albañiles? Roma la Grande
está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
¿Sobre quiénes triunfaron los Césares? Bizancio, tan
             cantada,
¿Tenía sólo palacios para sus habitantes? Hasta en la fabulosa
              Atlántida,
la noche en que el mar se la tragaba, los habitantes clamaban
pidiendo ayuda a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él sólo?
César venció a los galos.
¿No llevaba consigo ni siquiera un cocinero?
Felipe II lloró al hundirse
su flota. ¿No lloró nadie más?
Federico II venció la Guerra de los Siete Años.
¿Quién la venció además?
Una victoria en cada página.
¿Quién cocinaba los banquetes de la victoria?
Un gran hombre cada diez años.
¿Quién pagaba sus gastos?

Una pregunta para cada historia.

(1934, del libro Historias de
almanaque, 1939)

jueves, 18 de agosto de 2011

Y tenerte a mi lado


Y tenerte a mi lado
Escuchando sentimientos
Hechos melodías azules
Y mirar por la ventana
Que da a ningún sitio
Tal vez a un espejo
O a un mundo paralelo
Donde de verdad existes.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Te digo...


Te digo que la muerte baña de carne calles y desiertos
Tú me besas
Hablo de los desgraciados que vendieron su vida
A unos ladrones que hoy quieren ajustar cuentas
Y noto tus caricias sobre mi pelo
Callo un segundo
Y tus labios suplican que hable
Entonces recuerdo, sin notar el fluir de los vocablos
Cómo la inanición va debilitando a miles de culturas
Mientras en la opulencia
Los otros mueren entre sus desperdicios
Tu cuerpo suda
Y yo empiezo a entender
Que una lucha exterior, aunque sea necesaria
No puede entorpecer nuestra entrega.

Y ya que estamos... otro micro-relato, también sin título


Están enfermos, sonlas primeras palabras que se atreven a decir. La conclusión puede ser equivocada oprecipitada, incluso injusta. Algo asísólo puede hacerlo un perturbado, dice uno de ellos. ¿Qué diferencia realmente a un loco de un asesino “consciente”?responde otro. Los psicópatas puede quesean la mezcla perfecta entre el perturbado y el criminal, dice otro,aunque nadie lo escucha.

Micro-relato (o algo parecido)... sin título.


Se ha acostumbrado a vivir con su carga emocional. Quizá seasexista decir que las mujeres parecen tener una habilidad especial parasoportar algo así, pero ella lo ha conseguido, a pesar de las recaídas. Ahora trabaja en un restaurante, lejos de todo lo vivido,temporal y espacialmente, aunque los recuerdos son inevitables. Las lágrimastambién. Los unos traen a las otras y éstas los apaciguan. Quizás el peor delos castigos de pasar por lo que ella, sea convertir en dolor, el pasado.

martes, 2 de agosto de 2011

Silencio


Declarar el silencio como única verdad:
Ardua tarea para los ojos cuando se llenan  de melancolía
Pues son ellos los únicos que saben gritar la desesperación
Para llegar a la mirada precisa

Declarar el silencio como el motor
De una lucha que a nadie más atañe que a quien tropieza día y noche con la negación de aceptarse
Y se sabe a sí mismo abandonado por el afán de su corrompida entrega

Declarar el silencio como refugio
Donde beberse el propio llanto para tratar de comprender el dolor:
El verdadero dolor, de la verdadera injusticia
El auténtico dolor, de la auténtica soledad
El dolor real,  de la muerte real

Declarar el silencio como el gran escudo
Que soporta a la espada de la ira cuando arremete contra uno mismo
En una batalla en la que lo solidario envuelve más pasiones de las que conoces
Y te deja libre un sendero, que no te atreves a cruzar

Declarar el silencio como la última llamada
Sabiendo que nadie vendrá 
Pero manteniendo llameante la ilusión, aunque parezca efímera -como la verdad-

Ya que,  hoy, la unión de algunas fuerzas altruistas sugiere que sólo estás perdido 
Y que quizás, un día, tu humanidad te salve.