jueves, 25 de agosto de 2011

Del poeta nicaragüense Pablo Antonio Cuadra, en la antología Pájaro Relojero


Vuelvo con una entrada sobre la antología de potascentroamericanos “Pájaro relojero”. Ahora toca el turno de Pablo AntonioCuadra. 
Este señor es uno de los “guiados” por la renovación poética de la zona que empezó José Coronel Urtecho, con el movimiento de vanguardia. Católico acérrimoy monárquico (aunque parezca un poco extraño, apoyaba la monarquía española ysu influencia en Latinoamérica), Cuadra se adhirió al movimiento Acciónespañola de antirrepublicanos y falangistas. En 1935 llegó a escribir “Queremosun dictador, para lograr luego un hijo dictador y luego otro hijo dictador”.
Defendía, como es deducible, la tradición católico-españolade Latinoamérica. Hablaba de la contrarrevolución cuando el partido sandinistaestaba en el poder, desde el diario “La Prensa”. Aunque, como sus compañeros degeneración, también estaba en contra de la ocupación norteamericana que luegoinstauró la dictadura de los Somoza, en la que Cuadra llegó a militar; aunquetampoco compartía todos los principios de ésta, pues estaba del lado de los másdesfavorecidos… los que se ven más y peor afectados en cualquier tipo dedictadura.
De su poesía se destaca ese toque tradicional, inspirado porla poesía española, pero sobre todo  las innovaciones formales que aprendió deUrtecho. También se hacen notar sus dudas sobre la posición que debía tomarfrente a la situación política de su país y la zona. En el poema “Mis dos pies”estás dudas se hacen latentes: “El pie depablo trae el camino de la tradición./El pie de Antonio abre el camino de laliberación./He tenido que andar sobre dos pies/irreconciliables y antípodas./Ymi camino es mi propia contradicción.”
A pesar de que no comparto su visión tradicional deLatinoamérica, reconozco que me parece un poeta excelente… aquí dejo algunasmuestras de su trabajo.


De canciones depájaro y señora

Epitafio de un poeta

Yo canté las cosas naturales
En el momento en que las cosas naturales se extinguían.

Amé la tierra y las cosas de la tierra
Cuando la tierra y las cosas de la tierra
         Erandestruidas por el hombre.

Mi poesía cabalgó hacia el campo huyendo de la ciudad
Cuando la gente del campo abandonaba el campo
         Y se venía ala ciudad.

El canto no se escuchaba en la ciudad
Porque la ciudad estaba llena de ruido
Pero mi canto no se escuchó tampoco en el campo
         Porque elcampo estaba lleno de soledad.

He abandonado la prosa y me he ido en busca de la poesía
Cuando la poesía abandonaba la poesía
Y se entregaba en manos de la prosa.

El poeta siempre llega donde nadie lo recibe
Y así vive hasta que llega a la muerte;
Sólo entonces, cuando la muerte tampoco lo recibe,
Es cuando todos reciben su canto.

De poemasnicaragüenses

Inventario de algunosrecuerdos (fragmento)

… Durmiendo
Entre el ruido de las pequeñas chicharras y los grillosagudos
Y de las estrellas volanderas que bajaban a las hierbaserectas en alas de las luciérnagas nocturnas:
Poesía de los nueve años.
Poesía adentro desbordándose ahora por las mismas veredas deantaño,
Bajo el guacal invertido del cielo,
Donde mis manos imaginativas tallan como los indios
Los lejanos pájaros del aire.

De cuadernos del sur

Nubes andinas (fragmento)
Nubes
     Dialectos
Idiomas que nacieron con el maíz y la alpaca
Palabras emanadas por la quena
                            Verbos
Agrarios –Signos de nieve-
Voces quechuas –chibchas- nazcas
     Escritas en losaires
     Poemas anteriores
     Papeles ¡oh nubes!Lenguas
     Muertas de América
     ¡Volved a micanto!


De libro de horas

La noche o elapocalipsis (fragmento)
I
LA CIUDAD
              Y gritaron al ver el humo de su
      Incendio…
Apocalipsis,XVIII: 18     

Juicio o crepúsculo, tu sangre
Envenena el mar.
¡Sube tu lenta humareda,
Oh noche, y tanto corazón,
Tanta eficacia
              Y lascosas
Dulcemente infinitas que se queman!
Civilizaciones que dan un día
Al gran fuego.
              Y unarosa
Que solamente basta.

…¡Sube tu lenta humareda,
Oh noche!


De epigramas

IV
Jenófanes reconoció
La voz de su amigo
En el perro que apaleaban.
Yo la reconocí
En el que me mordía.


De El jaguar y laluna

La noche es una mujerdesconocida

Preguntó la muchacha al forastero:
-¿Por qué no pasas? En mi hogar
Está encendido el fuego.

Contestó el peregrino: -Soy poeta,
Sólo deseo conocer la noche.

Ella, entonces, echó cenizas sobre el fuego
Y aproximó en la sombra su voz al forastero:
-¡Tócame! –dijo-. ¡Conocerás la noche!

3 comentarios:

  1. ¡Qué entrada tan interesante! Gracias

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  2. En general precioso, respecto a "La noche es una mujer desconocida":

    "Soy la noche,
    la noche congelada por la fría imbecilidad de la luna.

    Soy la plata,
    la plata que engendra la plata, sin saber por qué.

    Soy el hombre,
    el hombre que aprieta el gatillo
    y mata la ilusión para vivir mejor."

    Joyce Mansour

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  3. Siria Najlis... sigo sin estar seguro de si es así como debo llamarte ;)
    Interesante ese poema de Mansour... ha costado que cayera en que lo habías publicado tú hace poco en tu blog y que guarda cierta relación con el de Cuadra. Me alegra que te gustara la entrada... y gracias por la visita!
    Un abrazo!

    Preste Juan... gracias a ti por las visitas! y me alegra que te parezca interesante... la poesía siempre lo es y yo le tengo cariño especial a la centroamericana, ya que nací en Guatemala.
    Un saludo!

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