lunes, 25 de marzo de 2013

Creí que había dejado atrás


Creí que había dejado atrás
La silueta de tu presencia hecha nostalgia
Recuerdo haber hablado tanto
Conmigo mismo –siempre conmigo mismo-
De la importancia de llamarnos nadie
Mientras la imaginación deviene en Dios
Y nos crea recreándose a imagen y semejanza
De las sombras y el silencio.

Creí que había dejado atrás
La presencia de tu silueta en mis recuerdos
Mientras me decía a mí mismo
Que no era yo –no podía ser yo- el que había de llegar
Allá donde exhala su fragancia la ilusión
En el oasis fantasmagórico de las batallas ganadas
Contra los desengaños siempre dispuestos
A nunca retirarse.

Pero quizás sí  sea yo el nunca dispuesto a desengañarse
Del abandono autoinflingido
Ni siquiera  hablarme a gritos funcionó
Como distracción –la atracción siempre irreconocible-
De la irreconciliable apatía  del anónimo caminar
De tu inocencia ignorante siempre de haberme herido
Al haber conseguido adivinar hasta dónde llegaría
Esta pasión que fue sin saberse engendrada.

4 comentarios:

  1. precioso, se echaban de menos tus palabras! "De la importancia de llamarnos nadie..." maldito poeta!! un gran abrazo!

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  2. Gracias cantora! Yo también echaba de menos publicar por aquí.
    Un abrazo!

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  3. "Pero quizás sí sea yo el nunca dispuesto a desengañarse" Es impactante y profundo tu texto poético, la fantasmagoría de la memoria recorriendo experiencias. Un abrazo Nalla. Disculpa las ausencias

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    1. Muchas gracias por el comentario, Sonia. Las ausencias son a veces necesarias, no crees?
      Un abrazo!

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