miércoles, 23 de febrero de 2011

De un diario olvidado III

Ha pasado mucho tiempo desde que escribí en este diario por última vez. Mis papás se separaron y yo  me dediqué a salir más con mis amigos y a jugar con la computadora  antes que a escribir cualquier cosa. Mi mamá tiene un nuevo novio, pero no me cae bien por cómo me mira. A mi papá sólo lo he vuelto a ver una vez desde que se separaron; cuando me tocó recitar un poema en el colegio, en un acto para padres e hijos. Él fue a verme y sin que lo esperara, me alegró verle allí; recité el poema para él, mirándole y temblando de nervios, pero él sonreía, parecía feliz de oírme y verme. Nunca me había fijado en lo bonita y contagiosa que es su sonrisa.
Cuando acabé de recitar, me saludó con la mano desde lejos y se fue. Me puse un poco triste, pero era lo mejor, nuestro encuentro había sido muy emotivo, nunca olvidaré nuestro cruce de miradas. Hoy he vuelto a escribir también gracias a él, porque ha venido mi mamá a darme un libro escrito por él. Por fin se ha hecho escritor de verdad. Me alegró como nada la noticia y más aún porque me lo dedicó, diciendo que en un valle de penas inexplicables, la única lógica se la da mi sonrisa y con eso es suficiente para soportar cualquier calvario. 

Tal vez a partir de ahora escriba más.

4 comentarios:

  1. Nunca se sabe el valor de una sonrisa,ni cuán diferentes nos hará ver. a veces escribir depende de quiénes les sonríen a las letras. Aunque tambièn una sola sonrisa, es suficiente para "soportar cualquier calvario". Me quedo pensando en esto...y voy comprendiendo algo. Un beso

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  2. ¿Alguna vez has imaginado una situación hipotética de tu futuro y te ha dado tanto miedo que la única forma de quitarte la congoja de encima, es escribiéndolo y disimulando tus lamentos? Puede sonar triste, o ridículo... pero es más o menos lo que me llevó a escribir este "diario"... Si a veces no somos capaces de soportar nuestra propia existencia, llevar la responsabilidad de otras, sobre todo las más frágiles, es un calvario bastante aturdidor... pero al final todo enriquece, o eso quiero creer. Un beso Claudia.

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  3. Siempre imaginamos nuestro futuro como seres solitarios (o al menos eso me pasa a mi también) pero es porque no tenemos en cuenta los sucesos y personas que se cruzarán en nuestro camino... Quizás no. Quizás un psicólogo o un sociólogo opinase que se trata de nuestro sentimiento individualista tratando de abrirse paso en nuestra existencia.

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