miércoles, 24 de noviembre de 2010

Por un sueño...



Salió de su apartamento; echó a andar por el angosto pasillo, ignorando las macetas que parecían ornamentadas con algunos golpes, patadas seguramente. El ascensor estaba averiado. Tuvo que bajar las cuatro plantas caminando.
Mientras contaba los escalones con la mirada perdida en el vacío, sin reparar en las baratijas que colgaban de las paredes, (cuadros de árboles exóticos y cazadores del siglo XIX con sus escopetas al hombro, acechando posibles presas entre espesos matorrales, todos comprados en un todo a cien, bombillas colgando de sus cables y alguna que otra florecilla de plástico, pegada con cinta de doble cara a las paredes) le volvió a la mente el recuerdo del sueño de la noche anterior.
No entendía por qué le estaba dando tanta importancia, un sueño es sólo un sueño, no hay mensajes ocultos; su inconsciente encontraría una mejor manera para comunicarse con él y su realidad, si es que tal comunicación es posible, pero… podría ser, ¿quién puede asegurar que no hay fuerzas paranormales actuando en el universo, incluso dentro de nosotros mismos? ¿No sería esa una posible refutación de que el alma existe?
Estaba otra vez pensando en voz alta, o eso le pareció; soltó una sonrisa sarcástica y siguió bajando las escaleras.
El hecho de que el supuesto poema que le recitaba  aquel hombre en su sueño, desde detrás de la barra de un antro, no pareciera tener ningún sentido en su conjunto, (no era un poema propiamente dicho, eran más bien versos sueltos, mezclados quizá), motivaba aún más su curiosidad; cada frase por separado sí parecía parte de un todo, un todo con sentido, un sentido que tal vez él debería entender, puesto que era su alma la que trataba de comunicarse a través del sueño y por medio del poema…
Se detuvo. Su pulso se había acelerado; se quitó las gafas con una mano y se llevo la otra a la cara, sobre los parpados, presionando suavemente. Hacía esto cada vez que quería centrarse. ¿Desde cuándo creía él que el alma podía comunicarse con la persona, en una especie de lenguaje secreto, que solo deberían conocer emisor y receptor?, más aún ¿desde cuando creía él en el alma?

2 comentarios:

  1. Él siempre creyó en el alma, aunque no lo supiese. Gran texto para formar parte de una gran novela.

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  2. Si... pero hay que escribirla y no es tan fácil jaja... como siempre, gracias por andar siempre por aqui ;)

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